El concepto de Home Office no es algo nuevo en el ambiente laboral de nuestro país, allá por fines de la década de los 90’s del siglo XX ya se hablaba en las empresas de este concepto pero si se tenia dudas por parte de dueños y directivos de empresas así como de las áreas administrativas y de recursos humanos sobre el impacto que tendría en la plantilla de colaboradores esta nueva modalidad de trabajo. 

En esta primera entrega de 3 partes donde hablaremos el cómo, cuándo y porqué del Home Office y abordaremos desde tres ángulos diferentes su uso en la practica y lo que conlleva desde aspectos legales y de negocio, de infraestructura y servicios de parte de T.I y el hábito que implica a los colaboradores hacer uso del concepto de la “Oficina en Casa”. 

Para los dueños y directores de las empresas, este concepto implicaba, hasta antes de 2019 año en que fue por fin legislado y aprobado por el #Senado en #México como “teletrabajo”, una ambigüedad en la ley pues no se encontraba dentro de nuestra legislación laboral el concepto de home office  y ante tal hecho no se podían tomar decisiones que implicará el cambio del escenario laboral y con ello la rentabilidad de la empresa. Este simple hecho, significaba en la práctica para las empresas empleadoras la nula posibilidad de siquiera pensar en evaluar junto con sus equipos Sistemas o de Tecnologías de la Información que tipo de infraestructura o herramientas de hardware y software se pudiesen llegar a requerir para mover a algunos miembros de su plantilla de colaboradores de la oficina a sus hogares. De igual manera, esto implicaba junto con el equipo de recursos humanos la forma de saber de manera remota cuando los colaboradores ingresaban a sus horarios de trabajo y cuando salían y así medir su presencia y su productividad bajo este concepto de trabajo. 

A pesar de que para este 2020 ya se tiene un antecedente en nuestra ley laboral, aun falta mucho por hacer aunado a que se deben identificar los recursos de comunicación y de seguridad que se requieren para tener a toda la plantilla de colaboradores conectados y con la posibilidad de seguir operando sin colapsar un recurso en particular. Es muy importante que los dueños y directivos de empresas tengan una comunicación constante con su equipo de Tecnologías ya que es necesario saber la visión de negocio que se tiene y se debe seguir cumpliendo bajo cualquier circunstancia, a pesar del cambio de escenario que significa de la oficina a la casa por parte de los empleados en cada una de las áreas de las cuales forman parte y de las cuales son expertos para que la rentabilidad de las empresas no se vea mermada. A este punto último lo vamos a expresar de la siguiente forma a través de varias preguntas a plantearse: ¿cómo podemos seguir comerciando nuestro objeto social a través del teletrabajo? ¿cómo podemos seguir promoviendo nuestro core de negocio a través de Internet? ¿Cómo podemos identificar clientes potenciales bajo este nuevo criterio de trabajo y de negocios? ¿Qué necesitamos para poder seguir atendiendo a nuestros clientes? ¿Qué tipo de tecnología e infraestructura necesitamos para que nuestra empresa no colapse o se vea rebasada no solo ante la “Oficina en Casa” sino también estar preparados antes desastres naturales que nos obliguen a trabajar desde casa? 

Es, definitivamente, obligación de los dueños y directivos de empresas compartir su visión del negocio a todos los miembros de la organización para que ahora sean los miembros gerenciales, y en particular aquellos que forman parte de los equipos de Sistemas y/o de Tecnologías de la Información, quienes vayan dando forma al plan de trabajo y las políticas que se deben seguir para contar con las herramientas e infraestructura adecuada y dar así continuidad a la operación de su organización empresarial. 

De esto, hablaremos en nuestra segunda entrega y que estará también disponible en esta misma semana.